
Sam Kerr está haciendo historia como una de las mejores jugadoras de fútbol a escala mundial. Kerr, que figura entre las mayores estrellas del deporte australiano de todos los tiempos, contribuye con su velocidad, técnica y tenacidad al triunfo tanto de su club como de la selección nacional, y ha cosechado grandes éxitos con una sonrisa que refleja su determinación para defender los valores que la definen.
Richard Mille continúa ampliando su elenco de atletas, y la dedicación de Kerr a la diversidad y la accesibilidad, junto con su firme defensa del deporte femenino, la convierten en la embajadora ideal. «Siempre he querido inspirar a personas de todo el mundo a través de lo que hago en el fútbol, así que poder lograrlo de la mano de Richard Mille y de otros atletas a los que admiro es cumplir un sueño —señaló la futbolista—. Las mujeres deben poder ser quienes quieran ser, y la visibilidad es fundamental».
Nacida en el seno de una familia de ascendencia angloindia y criada en una comunidad diversa que moldeó su visión del deporte y del mundo, la deportista ha asumido plenamente su papel como referente para millones de personas. «En Richard Mille estamos profundamente comprometidos con el apoyo al deporte femenino y con aumentar la visibilidad de disciplinas que aún merecen un mayor reconocimiento —afirmó Amanda Mille, directora de Marca y Alianzas de Richard Mille—. Colaborar con Sam Kerr es un paso natural en el marco de nuestro compromiso a largo plazo, en consonancia con nuestra implicación con deportistas femeninas como Lilou Wadoux en el automovilismo o The Famous Project CIC en la vela. Nos esforzamos por apoyar a atletas excepcionales».
Kerr es la máxima goleadora de la historia de Australia y, a sus 32 años, es la única futbolista que ha ganado la Bota de Oro en tres ligas y tres continentes diferentes: la W-League, la NWSL y la Women’s Super League. Es precisamente esa mentalidad audaz y rompedora la que comparte con Richard Mille.
Sam descubrió Richard Mille a través de la Fórmula 1 y quedó inmediatamente cautivada por su autenticidad. Comprendió que los valores fundamentales de la marca concordaban plenamente con los suyos y se sintió inspirada por sus colaboraciones con deportistas a quienes admiraba. «Siempre he querido ser algo más que mi deporte, y he visto lo que Richard Mille ha logrado en todo el mundo. No se reduce a un solo momento o partido».
«Estoy muy orgullosa de contribuir a mostrar al mundo lo increíble que es el fútbol femenino y de ayudar a que este deporte obtenga el reconocimiento que le corresponde. Merecemos el mismo grado de igualdad que otros deportes, como ocurre en el tenis masculino y femenino. El juego es el mismo y debe valorarse de la misma manera».
Sam Kerr
En el terreno de juego, Sam marca goles. Fuera, luce su RM 07-04 Automatic Sport, un reloj que encaja con su estilo en el campo, ya que ha sido concebido para destacar y acompañar a los atletas. «Los colores me fascinaron de inmediato, y es un reloj que me encanta llevar, tan ligero y deportivo». Tras fichar por su nuevo equipo en Richard Mille, la capitana australiana está lista para seguir anotando y promoviendo el avance del deporte femenino. «Me siento afortunada de formar parte de esta transformación del deporte y el fútbol femeninos, pero aún queda muchísimo por hacer. Esto es solo el principio».